Thomas Tuchel debutó como técnico de Chelsea con un magro empate 0-0 en casa ante Wolverhampton por la Liga Premier inglesa el miércoles.

El entrenador alemán fue contratado el martes en reemplazo del despedido Frank Lampard, y apenas pudo dirigir un entrenamiento para impartir sus métodos a los jugadores.

Tuchel pateó el tablero táctico de Lampard y presentó una formación 3-4-2-1, dándole más alas a un fútbol de posesión. Pero los Wolves se plantaron firmes en el fondo y resultaron ser un rival demasiado tenaz en Stamford Bridge.

El punto permitió a Chelsea escalar a la octava plaza, pero el resultado puso en evidencia el reto que afronta Tuchel en tratar de meter al equipo dentro de los cuatro primeros para clasificarse a la Liga de Campeones de la próxima temporada, el requisito mínimo que se exige en el club propiedad del multimillonario ruso Roman Abramovich.

Entre las novedades de Tuchel, el extremo Callum Hudson-Odoi pasó a jugar como lateral y colocó a dos volantes creativos — Kai Havertz y Hakim Ziyech — por detrás de Olivier Giroud, el solitario hombre en punta.

Timo Werner no fue titular, como fue la tónica en los últimos días del ciclo Lampard. El delantero alemana fue acompañado en la banca por el volante Mason Mount y el extremo estadounidense Christian Pulisic. Aunque eventualmente Mount y Pulisic ingresaron como sustitutos, Werner se quedó sentado.

Chelsea monopolizó la posesión — de 86% a su favor en el primer cuarto de hora y de 79% al final del partido — pero no supo perforar la bien poblada defensa de los Wolves.

De hecho, los visitantes estuvieron más cerca del gol cuando Pedro Neto incursionó dentro del área y elevó el balón por encima del arquero Edouard Mendy, pero el disparo fue repelido por el travesaño.

Chelsea apenas ha ganado dos de sus últimos nueve partidos.

También el miércoles, Burnley remontó dos veces el marcador para vencer en casa 3-2 a Aston Villa y distanciarse de la zona de descenso.

Powered by the Echo RSS Plugin by CodeRevolution.