Durante la primera semana de octubre, representantes de Amarillos reconocían que, en los próximos días, presentarían una propuesta de bases constitucionales en la mesa de negociación que se ha llevado a cabo desde que se rechazó el texto de nueva Constitución, el pasado 4 de septiembre. Sin embargo, hasta la fecha, el documento no se ha publicado. Al interior del partido en formación comentan que han experimentado una seguidilla de diferencias que les ha impedido presentar un planteamiento propio frente a los demás partidos.

Hoy, a casi un mes de esos primeros dichos, dicen que no quieren poner un documento sobre la mesa de negociación, pues consideran que eso “rigidizaría” las discusiones constitucionales que actualmente se llevan a cabo en las sedes del Congreso de Santiago y Valparaíso para continuar con el proceso constituyente.

En esta línea, el exdiputado Zarko Luksic, quien integra el comité político de Amarillos, explicó que actualmente la agrupación tiene una propuesta constitucional que ya fue aprobada por la directiva de la colectividad, aunque prefieren mantenerla ‘en el cajón’. “¿Tirar una opinión más o un informe? Yo creo que es mejor buscar los acuerdos y encuentros frente a las distintas posiciones que se vayan proponiendo. Una propuesta (más) puede rigidizar el debate. Tenemos una propuesta, pero poco vale señalarla si queremos buscar acuerdos”, detalló.

“Creemos que nuestro aporte, más que establecer una propuesta rígida o predeterminada, es concurrir a estas mesas para facilitar acuerdos. Los bordes que ya se lograron resolver con el apoyo unánime de todos los presentes”, agregó Luksic.

Y es que, en todo caso, hay varias propuestas sobre la mesa. Hasta el momento, Chile Vamos, el oficialismo -más la Democracia Cristiana- y el Partido de la Gente han presentado las suyas. También lo hizo parte de la centroizquierda que estuvo por el Rechazo, en un documento encabezado por personeros como los senadores Ximena Rincón y Matías Walker, junto con Felipe Harboe y Javiera Parada. Con ellas, las colectividades han negociado en un constante tira y afloja para encontrar puntos de encuentro en los distintos requisitos que exige un proceso constituyente, como número de integrantes, paridad y escaños reservados.

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Eso sí, que no presenten una propuesta en la mesa de negociación no implica que no tengas posturas definidas. Luksic explicó que para el movimiento, que en la actualidad es un partido en formación de acuerdo al Servel, lo fundamental de la discusión constituyente son cuatro puntos. En primer lugar, lo que buscan es “no repetir errores de la Convención” pasada y que emitió el texto que fue rechazo por casi un 62% de la población. También, sugieren que en el nuevo órgano “participen expertos y constituyentes elegidos” y que existan “mecanismos eficaces para encontrar acuerdos”. Por último, Luksic planteó que es un requisito que “se respeten las bases y bordes preestablecidos”, en referencia a los 12 principios que se consensuaron junto a los demás partidos políticos.

Pese a que tienen en claridad en estos puntos, dentro de Amarillos, por ahora, existe en un vacío -público, al menos- sobre sus preferencias en algunas materias sobre las que aún no hay acuerdo, como los son el número de integrantes que tendría el nuevo órgano y, en concreto, cuál sería el rol de los expertos que participarán del proceso.

Pero eso no es todo. Entre los firmantes de la escritura de la constitución de Amarillos como partido comentan -en privado- que un hecho que tensionó las conversaciones para redactar la propuesta fue que el diputado Andrés Jouannet (Amarillos) -el único parlamentario en ejercicio que integra el colectivo- participó de la denominada “mesa paralela” que se formó a inicios de octubre, que también incluyó a los hoy exdecé Ximena Rincón y Matías Walker, junto a otros parlamentarios del Partido Republicano y del Partido de la Gente. Eso, dicen, causó molestia en la directiva y los hizo empezar los debates no de manera óptima.

Al respecto, consultado por La Tercera, el diputado Jouannet explicó que el senador Rojo Edwards “nunca estuvo invitado y se pegó una ‘avivada’, que es legítimo, y se puso en la foto. Cuando agarró el micrófono, yo me fui”. Además, aclaró que la idea de formar este grupo nunca fue instalar una “mesa paralela”, sino que articular una coordinación de personeros que estuvieron por el Rechazo y que, hasta ese momento, no estaban siendo incluidos en las discusiones constitucionales. “Esa acción significo que hoy Amarillos esté dentro del espacio de trabajo. Era algo muy raro que después de ser de los artífices principales del Rechazo no estuviéramos presentes (en la mesa de negociación)”, dijo el diputado.

Pese a que dentro del partido en formación identifican estos flancos en su etapa de consolidación -también en privado- reconocen que “no podemos salir a pegarle en público (a Jouannet) porque pelearnos con nuestro único diputado es mala cosa”. Además, acusan que es complejo coordinar los intereses del colectivo a través de sus representantes en la mesa, en consideración de que “aún no hay canales formales de comunicación“ al interior de la colectividad.

En todo caso, según cuentan, hoy el foco de los Amarillos está puesto en aportar en lo que se ha denominado como comisión de admisibilidad. Sobre este punto, Luksic agregó que “tenemos que buscar un mecanismo de eficacia a través de una comisión de admisibilidad, de tal manera que frente alguna indicación o moción que se presente durante el proceso de redacción, pueda algún grupo de personas o constituyentes levantar una inadmisibilidad ante la indicación y presentar ante esta instancia y que resuelva en el acta y que sea una solución inapelable”, sostuvo.

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